Quiero compartir mi historia con todo el que le interese, especialmente a los que proponerse metas para lograr lo que he logrado y seguiré logrando. Como persona que fui obesa, quiero exponer el proceso que pasé para tomar las decisiones que me llevaron a ser quien fui, y más importante a quien soy hoy. Creo que la sociedad, y muchas veces las personas cercanas, son un poco crueles y juzgan. Muchas veces sin base ni fundamento, ya que hay muchas personas que con poco o ningún esfuerzo son delgados. Cuando estaba obeso, personas delgadas me decían lo que debía hacer, mientras practicaban completamente lo opuesto. Lo primero y más importante que deben considerar las personas que quieren hacer un cambio en cuanto a su físico, y más importante por su salud, es que tienen que estar mentalmente preparados para los sacrificios necesarios. Simplemente escribir esas palabras siento que estoy subestimando el valor que tiene esto en lograr las metas. A lo que voy es, no dejen que comentarios de otras personas sean la razón de poner estas metas. Eso puede llevarlos a hacerle daño al cuerpo usando métodos extremos y podría llegar hasta el punto de trastornos mentales muy serios y por consecuencia afectar la salud física.
Para empezar la historia de mi vida, en este aspecto, les cuento de como llegue al peso que me hizo cambiar mi estilo de vida. Cuando era un niño, siempre fui delgado o mejor dicho saludable. Poco antes de entrar en la pubertad, como a eso de los 12 años, comencé a ganar un poco de peso con respecto a mi estatura y edad. Mientras seguía en el desarrollo en la adolescencia, continuaba, el sobrepeso aumentaba poco a poco. Al llegar a la vida universitaria continué aumentando y comenzaba a sentirme incomodo con el sobrepeso. El problema llego a su máximo cuando comencé un trabajo que me exigía estar en la carretera desde muy temprano. La mayoría del tiempo transitaba en las carreteras. Se pueden imaginar lo que se consigue en las carreteras rurales de Hatillo a las 5 y 6 de la mañana; frituras acabadas de hacer, una gran debilidad para mí. Cuando comencé a sentir que perdía el aliento de solo bajarme a amarrarme los zapatos, me empecé a preocupar. Peor aun cuando voy decidido a hacer algo al respecto, me peso y, ¿cuánto pesaba?, ¡248 libras!. Quiero añadir que ese día me hicieron el último comentario innecesario sobre mi peso con esa mirada juzgándome, me tuve que morder la lengua por respeto.
A eso quería llegar, nuestras costumbres alimenticias. Recuerdo que cuando niño, al igual que muchos, prefería comer de establecimientos de comida rápida o comidas pre-hecha. En otras palabras comida altamente procesada. Estas comidas están hechas para que gusten a la mayor cantidad de personas posible, al menor costo posible. Por la naturaleza del ser humano, los ingredientes que más nos gustan son altos en carbohidratos y grasa, una combinación mortal en exceso. A esto se le añade que los ingredientes más económicos para cocinar tienden a ser altos en carbohidratos. Y esto es lo más que tienen las comidas que yo consumía.
A esto le añado que nunca fui persona deportista, ni muy activo en general. Mi pobre coordinación, torpeza y el interés en otras cosas no me hacían muy bueno en los deportes. Pero debo aclarar, que a pesar de que logre todo haciendo ejercicios de alto impacto, no necesariamente se necesita practicar deportes. Lo importante es ser activo, caminar, subir escaleras, y si es posible hacer algún ejercicio que sea de su disfrute. Cuando estés decidido esto no debe ser excusa hay una gran variedad de actividades que ayudan a estar activos. Lo obvio que son videos de aeróbicos, gimnasio convencional, gimnasios especializados, la pista del pueblo, nadar en piscina o playa e incluso simplemente salir de aventuras a explorar los ríos y playas de la isla, son algunos ejemplos. Adelantándome un poco a uno de los temas que estaré hablando, en el libro “El poder del metabolismo” recomienda un trampolín pequeño para hacer los ejercicios de la semana. El punto es que en caso de que los ejercicios convencionales sean algo difícil, por la razón que sea, al menos se busque estar activo a diario para que el metabolismo queme esas calorías necesarias.
Todo esto, para mi comenzó hace casi 4 años, en el 2011. Más o menos para mediados de marzo. Quiero ir desde el principio, para que cada cual empiece por donde más le convenga. A los que ya están adelantados y quieres saber las recetas y retos del último resultado, les pido paciencia ya que esto ha sido un proceso largo y complicado. Hay cosas que les puedo adelantar porque voy a estar haciendo un diario para que se me haga más fácil entrar la información cuando sea el momento de ponerlo en el blog. Para esto comuníquense conmigo por correo electrónico.
Ahora a lo que vinimos…
Esta publicación fue de cuando originalmente quería comenzar a escribir sobre el tema. No lo quitaré pues tiene un poco más sobre como comencé a cuidar de mi salud.
ResponderBorrarEl proceso detallado de como llegue a crossfit, pues se ha perdido algo en el camino pues ya no lo voy a recordar tan en detalle como cuando hice ésta primera publicación. Pero si la explique algo por encima en la publicación "Un nuevo comienzo".
Lo importante sigue siendo tomar la decisión por ti y para ti, además de tomar las cosas con calma y realizar que la fórmula ideal no es solo una; busca con la que mejor te sientas.
Un último punto que quiero tocar en éstas "introducciones" es que los resultados es el mejor motivador en todo esto. Hay que estar bien conscientes de que el resultado va a depender de cuan enfocado y dedicados estemos. Lo digo para que no se frustre si no ve mucho resultado al hacer cambios alimenticios parciales o no hacer ejercicios (lo cual debo decir que SI son importantes, pero mucho más es los hábitos alimenticios).